PRESENTACIÓN

Estimados vecinos, debemos en primer lugar aclarar que este no es un blog oficial de Unión Progreso y Democracia (UPyD), sino de un grupo de mostoleños que nos sentimos identificados con las ideas defendidas por el partido fundado por Rosa Díez. Asumimos que es necesaria una profundización en la democracia y en la igualdad entre los españoles, de tal manera que la política nacional deje de estar condicionada por partidos nacionalistas y regionalistas, que, debido a un sistema electoral profundamente injusto, obtienen una representación parlamentaria muy superior a la que les correspondería si todos los votos tuvieran el mismo valor. Nos consideramos españoles y estamos orgullosos de serlo, no porque tengamos una concepción idealista o idealizada de la patria, sino porque consideramos que España, a partir de una riquísima y plural tradición histórica y cultural, se ha convertido en un espacio de convivencia democrática. Por eso nos oponemos a quienes tratan de destruirla anteponiendo sus intereses locales al bien general, y siembran discordias o establecen discriminaciones entre los ciudadanos.

Pero un partido político no nace solo para defender propuestas de orden general, sino que también se debe a la vocación de dar respuestas a los problemas de los ciudadanos en las esferas autonómica y local. Nuestra aspiración a una mayor democracia e igualdad tiene que plasmarse, pues, en la vida municipal. Por eso hemos creado este blog: a fin de que sirva de medio de contacto entre los mostoleños y se constituya en un ámbito en el que todos podamos expresar nuestras ideas, problemas e inquietudes; en definitiva, nuestra visión de la ciudad en la que deseamos vivir.

No es este un espacio para el insulto y la calumnia, sino para la argumentación. Los comentarios serán, por tanto, moderados, lo que puede hacer que tarden un tiempo en publicarse. Con ello no establecemos ninguna censura. Simplemente intentamos impedir que el ejercicio de la libertad de expresión ampare afirmaciones groseras u ofensivas.



lunes 8 de febrero de 2010

¿Es Rosa Díez una alternativa también en lo económico?

S. McCoy - Cotizalia

No soy sospechoso de simpatizar demasiado con Rosa Díez ni con el partido por ella fundado, UPyD. De hecho discrepo en algunos puntos esenciales de su ideario, como el que hace referencia a la preeminencia de la voluntad democrática, manifestado a través de iniciativas legislativas parlamentarias, frente al derecho natural, que es aquél que asegura la continuidad y armonía social (punto 55, página 23 de su ponencia política). Sin embargo, como lo cortés no quita lo valiente, he de reconocer en ella dos grandes virtudes, una de las cuales me afecta personalmente. ¿Cuáles son?

En primer lugar, su oportunismo, en el sentido menos peyorativo del término. Igual que Esperanza Aguirre logró transformar su imagen de tonta de los Gobiernos de Aznar a Dama de Hierro de la política madrileña, Rosa ha conseguido ser alternativa a los dos grandes partidos pese a un pasado pleno de derrotas electorales. Y lo ha hecho adueñándose de aquellos conceptos que deberían ser columna vertebral de cualquier interesado en la unidad y el futuro de España. Además, me gusta en segundo término su renuncia a la endogamia que caracteriza a la gran mayoría de las formaciones nacionales, permitiendo incluso que un modesto servidor acuda, en su condición de observador independiente de la realidad, a algún acto de UPyD sin cortapisa alguna al discurso a realizar o la temática a tratar. Y les garantizo que no le regalé, ni mucho menos, los oídos con mi intervención.

Aprovechando su reciente visita a "El Confidencial", que ha coincidido con unos datos de la encuesta de CIS realmente buenos para UPyD, me he parado a bucear en el programa económico de su equipo, recogido en la ponencia a la que antes he hecho referencia y que nace del Primer Congreso Nacional, celebrado en Madrid entre el 20 y el 22 de noviembre del año pasado. Un documento en el que busco respuesta a siete grandes Reformas, a saber: de la Administración Pública, del Mercado Interior, Laboral, Educativa, Tributaria, Financiera y de la Seguridad Social, con objeto de ver las propuestas que realiza. En un momento como el actual, cualquier tercera fuerza que quiera consolidarse en tal posición ha de abordar estas cuestiones con la suficiente solvencia y ausencia de demagogia.

Lo primero que se percibe, a primera vista, es una honda preocupación por la cuarta de ellas, la de la educación, que aparece de modo transversal a lo largo de sus 71 páginas y a la que dedica un apartado específico de sus conclusiones, el Título Tercero. Una sección que, más allá de la anécdota de la defensa de una educación de la ciudadanía “constitucional” o el rechazo a la presencia de signos religiosos en las aulas (punto 127, página 50), es un compendio tal de sentido común que debería ser puesto en el frontispicio de cualquier renovación del sistema, tanto escolar como universitario, que se quisiera abordar. Se nota dónde tiene sus caladeros de militancia.

Auditorías de calidad internas y externas, aumento del nivel de exigencia, limitación de permanencia, autoridad del profesorado, modificación de los requisitos de acceso al mismo, lucha contra el acoso e integración frente a multiculturalidad, entre otros, en el colegio; Bolonia con condiciones, homologación académica, eliminación del exceso de capacidad, movilidad de alumnos y profesores, pruebas de acceso y separación de docencia e investigación, por poner sólo unos ejemplos, en la facultad. Les recomiendo encarecidamente la lectura de sus 11 páginas, de la 47 a la 57.

Algo más etéreo es el contenido del Título IV, que versa sobre el cambio de modelo económico. Menos concreción y una larga serie de lugares comunes en el trabajo coordinado por el colaborador quincenal de "Cotizalia" con su -Hablando Claro-, Alvaro Anchuelo. No es un reproche; es tal la profusión de temas y los matices asociados a los mismos que, probablemente, sea imposible un mayor grado de precisión en un papel de este tipo que no es, ni pretende ser, programa electoral. Aún así, sobre los principios de competencia, eficiencia, equidad (equiparación salarial entre sexos y fomento de las ayudas a la infancia) y sostenibilidad medioambiental “para transmitir un planeta habitable a las generaciones futuras”, UPyD realiza las siguientes propuestas, que recojo en sus titulares (el orden es el del documento):

Defensa del libre mercado. El Estado ha de participar para corregir sus fallos y ayudar a la redistribución de la renta. Es complementario y no sustituto de la iniciativa privada.

Vinculación de las decisiones de carácter económico a la sostenibilidad económica del modelo a largo plazo, superando el cortoplacismo imperante en gobiernos y empresas.

Recuperación del papel del gobierno central frente a los autonómicos, aumentando así el margen de maniobra de aquél y el control sobre éstos. Destaco por su certeza: “con la actual organización territorial, es prácticamente inviable el desarrollo de una política para impulsar la salida de la crisis, pues el estado no dispone de los recursos suficientes y se ve impelido a malgastarlos en dar satisfacción a los intereses espurios de los gobiernos regionales” (punto 150, página 60).

Reforma financiera. Recogida en los apartados 152 a 156 recoge las tendencias internacionales sobre la materia. Evitación de riesgo sistémico, protección de la clientela, estandarización de productos, mejora de ratios de capital y liquidez de la banca, prohibición de los off balance y de la excesiva concentración de riesgos por parte de la misma, supervisión supranacional.

Reforma urgente del marco regulador de las Cajas de Ahorro que reduzca la participación de las AA.PP. en sus órganos de gestión. Mantenimiento de su carácter social.

Coordinación a nivel nacional de la política fiscal. Establecimiento de techo de déficit en el 3% de Maastricht. Preferencia siempre de la reducción del gasto corriente, especialmente en el ámbito regional y local, frente a las subidas de impuestos. Persecución del criterio de eficiencia en la programación de las inversiones públicas “de manera que incidan positivamente sobre la productividad del sector privado de la economía” (punto 162, página 64).

Mejora de las prestaciones sociales, especialmente de las no contributivas, y de la calidad de los servicios públicos.

Simplificación tributaria. Eliminación de la dualidad progresividad (trabajo)/proporcionalidad (capital) del IRPF. Búsqueda de la equidad como objetivo prioritario. Revisión del marco fiscal de los autónomos. Lucha contra el fraude fiscal con dotación adecuada de medios. Financiación privada de partidos y sindicatos.

Preeminencia de los principios de simplicidad, multilateralidad, solidaridad, suficiencia, corresponsabilidad y transparencia en la financiación autonómica con una sola meta: la igualdad entre los ciudadanos de todas las regiones del estado. Refuerzo de la recaudación central frente a la de las comunidades. Rechazo a cesiones tributarias de más del 50% de un determinado tributo.

Equiparación fiscal de los distintos territorios con objeto de salvaguardar la unidad de mercado.
Reforma de la financiación local. Mayor participación de los Ayuntamientos en los tributos del estado y de las CC.AA.

Simplificación contractual en el mercado de trabajo. Unificación de sistema salarial y coste de despido, que deberá abaratarse. Mejora de las políticas activas de empleo a través de la formación y los incentivos, como reducción de las cuotas a la Seguridad Social por las nuevas contrataciones.

Modificación del marco normativo de la negociación colectiva para adecuarlo a la realidad individual de las empresas. Mayor flexibilidad. Fomento de la conciliación.

Alargamiento voluntario de la vida laboral, mejora de los incentivos fiscales para la constitución voluntaria de fondos de pensiones privados, penalización fiscal a las prejubilaciones y eliminación de privilegios de determinados colectivos, como los parlamentarios, son los ejes de su reforma del sistema de pensiones.

Cambio de modelo energético alrededor de cuatro ejes: menor dependencia, mejora de eficiencia, rebaja de costes y limitación del impacto medioambiental. Hacer del mismo elemento dinamizador de la economía (empleo, I+D). Sí a la energía nuclear.

Reducción de costes operativos en la producción renovable y eliminación progresiva de las subvenciones al sector. Fomento del ahorro. Aumento de la competencia a través de la simplificación tarifaria.

Restauración de la unidad del mercado interior mediante la eliminación de las barreras a la libre circulación e instalación de empresas y ciudadanos, especialmente lingüísticas. Unificación estatal del régimen de concursos públicos. Armonización normativa.

Liberalización de la economía. Aumento de la competencia. Control de las prácticas oligopolísticas. Simplificación del régimen administrativo para la creación de empresas.

Transformación del sistema nacional de innovación vinculando investigación con empresa. Participación de la financiación pública en proyectos y establecimiento de incentivos fiscales a la i+D+I. Estímulos para el retorno a España del talento profesional español que desarrolla su actividad en el extranjero.

Dinamización del mercado de alquiler con especial énfasis en la protección jurídica del arrendador.

Con ellas, que quedan sometidas a su juicio certero, les dejo por hoy. Buena semana a todos.

domingo 7 de febrero de 2010

HIPOCRESÍA POLÍTICA

Estimados amigos:
He leído en el "BOE" de la página web del Ayuntamiento de Móstoles que el señor Daniel Ortiz, Concejal de Presidencia, manifiesta que los policías locales del municipio han realizado una concentración política ¿Con comisarios políticos también?, en la plaza de la noble villa para reivindicar sus derechos como trabajadores. Además de decir que: "El único objetivo de los manifestantes es intentar destruir la gran imagen alcanzada por la Policía Local" . No sé, pero a mí me parece que a ningún médico, profesor, albañil, abogado, etc, le gustaría destruir su imagen como profesional, dudo también que la policía tenga este tipo de pretensiones.

Lo cierto es que está de moda modificar las condiciones laborales de todos los empleados, de la empresa pública o privada. Además de reducir lo más posible sus salarios. Pero la verdad es que las condiciones laborales y económicas de un político además de ser muy poco modificables son un tabú para cualquier ciudadano de a pie. Como mucho, podemos escuchar a través de los medios comunicación que se han reducido un 2% sus salarios, sin tampoco saber verdaderamente cuánto cobran por ese salario.

Yo, como buen cibernauta que soy, he intentado encontrar por algún lado el sueldo de un político como puede ser el del señor Daniel Ortiz Espejo, en teoría son públicos. Como podéis pensar no he hallado nada al respecto (Ni en la página web del Ayuntamiento de Móstoles, Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid así como Boletín del Estado). Lo único que he descubierto es que: Además de ser Concejal de Presidencia y supongo que cobrar por ello, entre sus actividades de "ocio" se encuentra la de dar clases en la Universidad Rey Juan Carlos I (Centro Público pagado por todos), no sé si a cambio de nada o a cambio de un "dinero" de los impuestos de todos los contribuyentes. Juzgar por vosotros mismos:

http://www.cs.urjc.es/departamentos/profesoradoT.htm

http://www.fcjs.urjc.es/geap/Web_Alumnos/Informaci%C3%B3n%20Alumnos/prefijados_09_10/PER-DCHO%2009%2010/PER-DCHO/5%C2%BA/LP-LD%205%C2%BA%20A%201%C2%BA%20Semestre.pdf


Móstoles 7 de febrero de 2.010
Guillermo Sanz Sánchez
Afiliado y Colaborador de UPyD
guillermosanz.upydmostoles@gmail.com
Rosa Díez pide elecciones: "El Gobierno está agotado"

cope.es

La portavoz de Unión, Progreso y Democracia, Rosa Díez, ha pasado por los micrófonos de la Paletra, de la Cadena COPE, donde ha dicho que el Gobierno está agotado y que la única forma de enfrentarse a esta situación es pasando por las urnas. Además, Díez ha comentado que el hecho de ser la líder más valorada en la última encuesta del CIS significa la devaluación de los dos grandes partidos nacionales.

Rosa Díez se ha mostrado muy crítica con el Gobierno en los micrófonos de La Palestra de la Cadena COPE. La falta de explicaciones sobre la reforma laboral es para la líder de UPyD "una demostración más de la incapacidad de este gobierno para tomar cualquier tipo de decisión en cualquier materia importante. Deciden hoy una cosa, mañana la rectifican, o sencillamente no deciden lo de hoy para no tener que rectificar dentro de unas horas".

Algo que para Rosa Díez "es verdaderamente preocupante, porque estamos hablando de dirigir un país que está en una situación extremadamente preocupante desde el punto de vista económico y social".

"¿Pero este país no tiene ministro de Trabajo? ¿El Gobierno no tiene vicepresidenta económica?", se ha preguntado Díez en referencia a que haya sido la vicepresidenta De la Vega quien ha anunciado la aprobación de la reforma laboral tras el Consejo de Ministros.

"Cuando tienen que hablar de las cuestiones que supuestamente son de su competencia ni siquiera aparecen. A lo mejor nos podíamos ahorrar los sueldos y toda su estructura y sería un gesto hacia los ciudadanos de clarificación, de claridad para todos. Es un desastre, francamente", ha sentenciado.

Respecto a la capacidad del Ejecutivo para reconducir la situación económica, Díez ha sido contundente: "Yo creo que el Gobierno está completamente agotado. Ha perdido, si es que tuvo alguna vez, la capacidad".

"Ha perdido la confianza de los ciudadanos y ha perdido la confianza como país a nivel internacional, eso es lo más grave, porque tiene unas repercusiones gravísimas, como estamos viendo en los mercados exteriores. Nuestra dificultad para colocar la deuda es algo que termina afectándonos a cada uno de nosotros", ha continuado la portavoz de UPyD.

"No es macroeconomía, es algo que influye en nuestra vida cotidiana y sobre todo en el futuro, porque esa deuda la tenemos que pagar. Efectivamente, es un Gobierno agotado en su crédito, y en su capacidad para resolver los problemas".

Rosa Díez ha explicado que "quien los ha creado (los problemas), muchas veces por incapacidad, y siembre por soberbia, por incapacidad para escuchar al otro, por incapacidad para reconocer los errores, para reconocer la situación, no tiene capacidad para resolverlo".

A juicio de la líder de UPyD, "la única manera de enfrentarnos a esta situación es que los ciudadanos podamos manifestarnos en las urnas". "Quien gobierna ha demostrado que no tiene capacidad para gobernar y quien está en la oposición tampoco ha demostrado tener capacidad para ser alternativa".

Cuestionada sobre la última encuesta del CIS, en la que Díez se sitúa como la líder de partido mejor valorada, la portavoz de UPyD lo ha atribuido al demérito de los dos principales partidos: "Explica la crisis de los dos grandes partidos. En el fondo, lo que se está devaluando es la confianza en las dos grandes formaciones políticas. Demuestra que los dos grandes partidos nacionales que hicieron la transición no sirven para al España del siglo XXI".
¿El peor presidente de la Democracia?

Aana M. Ortiz - El Mundo

El dato llegaba a las redacciones prácticamente al tiempo que José Luis Rodríguez Zapatero, agnóstico confeso, exaltaba al proletariado en Washington durante su plegaria en el Desayuno Nacional de la Oración: «No explotarás al jornalero pobre y necesitado, ya sea uno de tus compatriotas, o un extranjero que vive en alguna de las ciudades de tu país. Págale su jornal ese mismo día, antes que se ponga el sol...».

La cifra que despachaba el Centro de Investigaciones Sociológicas a esas horas era el tiro de gracia en una semana en la que se ha acelerado el descenso en caída libre que viene experimentando Zapatero. Los españoles, decía el barómetro, califican al presidente del Gobierno con una nota raquítica, un 3,98 que confirma el declive de su popularidad, cuya gráfica desde que ganó las últimas generales dibuja una pendiente descendente tan pronunciada como el dibujo de su ceja.

Muy lejos queda aquel más que aprobado -un 6,61- con que fue valorado en abril de 2004, cuando era viento fresco recién llegado al poder y era representado como un Bambi o un Peter Pan tocado por el síndrome de una ilusión contagiosa. Esta semana ZP ha quedado al nivel del José María Aznar más impopular, el que en abril de 2003, recién iniciada una intervención en Irak a la que se oponía el 92% de la población, era contestado con una nota de 3,99.

No estaba exento de paradoja el canto de Zapatero a la clase obrera frente a la élite económica y política estadounidense justo un día después de que el Inem sirviera otra cifra apocalíptica. Suenan hueras ahora sus promesas de cuando capitaneaba la caravana electoral: «Prometo crear dos millones de nuevos empleos» (3 de marzo de 2008), «España está en condiciones de llegar al pleno empleo» (7 de marzo de 2008)... Dos años después, a los españoles -4.048.493 de ellos en paro, 1.866.947 más que cuando él tomó las riendas del poder- lo que les falta son precisamente jornales.

«Creo que es un equilibrista del lenguaje, un vendedor de humo, en el sentido de que es un hombre ilusionista, que se ha equivocado, que se ha desdicho en varias ocasiones y que al final ha acabado haciendo una política de derechas, cargando el peso de la crisis sobre los trabajadores, los asalariados y las clases pasivas». Las palabras son de Julio Anguita, ex coordinador general de IU, quien las pronuncia dentro de la encuesta que Crónica ha realizado entre una veintena de políticos, historiadores, economistas, sociólogos y periodistas a los que ha pedido que valoren la actuación de Zapatero como gobernante en comparación con sus predecesores.

El examen se produce cuando el presidente se encuentra cual muñeco de vudú, aguijoneado por todos los flancos, en el que es el momento más crítico de su gestión. Al citado cáncer del desempleo y la impopularidad in crescendo -el barómetro aún no ha pulsado la reacción del electorado al pensionazo o a la propuesta de reforma laboral, apoyada por empresarios y sindicatos- se une el descrédito por su incapacidad para ahuyentar la crisis, desconfianza que ha traspasado nuestra frontera y ha debilitado a España en el tapete internacional.

El mismo jueves del Desayuno de Oración -bautizado por algún medio como Jueves Negro, el nombre que se da al día en que se inició el crack del 29-, el termómetro de los mercados, la Bolsa, le daba la espalda a su optimismo innato protagonizando un descalabro que continuó la jornada siguiente. También cayó el Santander, cuyo presidente, Emilio Botín, sí ha hecho un guiño a Zapatero esta semana: «El Gobierno va en buena dirección».

En agosto de 2008 este periódico publicaba un sondeo, elaborado por la empresa Sigma Dos, en el que se pedía a los encuestados que calificaran la labor de todos los presidentes de la Democracia. En aquella ocasión, José Luis Rodríguez Zapatero, el quinto inquilino de la Moncloa, ocupaba igual posición en el ranking: la última. Era el peor valorado con un 4,8 sobre 10, frente al 5,4 de Aznar, el 6,2 de Calvo Sotelo, el 6,4 de Felipe González y el 7,6 de Suárez, el mejor gobernante con diferencia, a juicio de los españoles. La nota de Zapatero como gestor de la economía, categoría en la que también figuraba el primero por la cola, era 4,8.

No sale mejor parado ahora que Crónica ha pulsado la opinión de 20 expertos. Es mayoría el sí como respuesta a la pregunta que formulamos: «¿Es José Luis Rodríguez Zapatero el peor presidente de la democracia?». En sentido afirmativo se pronuncian los historiadores Henry Kamen, Stanley Payne y Carmen Iglesias; los políticos Manuel Pimentel, Rosa Díez y Adolfo Suárez Illana; el filósofo Gustavo Bueno; los economistas Gabriel Tortella y Rafael Pampillón, y los periodistas Justino Sinova y Abel Hernández.

Por otra parte, Joaquín Leguina, ex político socialista; Mirta Núñez, historiadora; Javier Paniagua, vicerrector de la Uned de Valencia y ex diputado del PSOE; José García Abad, periodista y escritor; Antonio Elorza catedrático de Ciencias Políticas, y Fernando Savater, filósofo, consideran que Zapatero no merece ser recordado como el más malo. «Ha llevado a cabo cosas muy positivas, como la despolitización de la televisión pública, que ha sido impecable, la defensa de minorías desprotegidas y las coberturas sociales, aunque ahora haya patinado con el pensionazo», dice Leguina.

«No encuentro ningún objetivo de primer orden para el interés nacional cumplido. Nada positivo importante por lo que recordarle; y lleva ya seis años. Eso me recuerda que Adolfo Suárez, en tan sólo dos años y medio, tornó la España franquista recibida en una España Constitucional... No resiste la comparación con el primero, pero tampoco con los que siguieron», se pronuncia Adolfo Suárez Illana, hijo del presidente que pilotó la Transición, quien resalta entre los grandes fracasos de Zapatero, el fiasco de la negociación con ETA, la reforma del Estatuto de Cataluña y el descontrol de la gestión económica.

Recogen los perfiles biográficos de Rodríguez Zapatero (4 de agosto de 1960, Valladolid), que es un decente jugador de ajedrez y podría usarse la metáfora ajedrecista para ilustrar la situación en la que se encuentra: en maniobra defensiva de enroque y con la amenaza en el horizonte, si el panorama económico no remonta, de que le canten jaque. Lo han hecho esta semana la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, quien lo invitaba directamente a marcharse; la presidenta de la comunidad de Madrid, que le pedía la convocatoria anticipada de elecciones generales -«Zapatero es la viva imagen de un político desgastado y vacilante», decía Esperanza Aguirre- o el ex presidente Aznar, especialmente directo: «Nunca nadie hizo tanto daño en tan poco tiempo», «España ha vuelto dramáticamente a la segunda división».

No es la ofensiva de la oposición, inevitable en momentos de vacas flacas, el mayor síntoma de la debilidad de Zapatero sino el fuego amigo. El martes, el presidente socialista de Castilla-La Mancha, José María Barreda pedía públicamente a Zapatero que le dé un vuelco a su gabinete en cuanto acabe la presidencia española de la UE, elevando así a los titulares lo que venía siendo un soterrado runrún en los pasillos de la casa socialista. El miércoles era Joaquín Almunia, en su despedida como comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, quien ponía el dedo en la llaga alertando de que las dificultades que atraviesa España la sitúan en los vagones de cola del tren europeo junto a países como Grecia o Portugal.

«Os prometo que el poder no me cambiará», pregonó Zapatero desde el balcón de Ferraz la noche de su primera victoria electoral. Aunque el presidente siempre se ha dicho inmunizado contra el síndrome de La Moncloa -esa afección invisible que según los manuales políticos ataca a los gobernantes a partir de su segundo mandato y que provoca enclaustramiento, endiosamiento y alejamiento de la realidad entre otros síntomas-, no falta quien le ha diagnosticado ya el mal. «Yo tardé nueve años en padecer el síndrome de La Moncloa, A Aznar le afectó a los seis y a éste [por Zapatero] le afecto ya a los dos años». Son palabras pronunciadas por Felipe González ante un grupo de empresarios de Sevilla, según publicaba el diario La Gaceta el pasado 20 de enero.

Las voces más críticas con la política de Zapatero le reprenden inacción, la puesta en marcha de medidas improvisadas -como el cheque bebé o la rebaja de 400 euros en el IRPF-, los vaivenes en el terreno económico -anunciar que se aumentan los años de cotización necesarios para tener derecho a una pensión y abortar la medida unas horas después- y sobre todo ese autismo político característico de quienes sufren el citado síndrome. «Como cuando la crisis del petróleo, que se actuó firmando los Pactos de La Moncloa, esta crisis exigía un acuerdo social consensuado con el principal partido de la oposición, los sindicatos y la patronal», dice a Crónica Rafael Pampillón, director del área de Economía del Instituto de Empresa.

El sociólogo guerrista José Félix Tezanos, director de la revista Temas, publicación que preside Alfonso Guerra, se sumaba esta semana a petición de una reedición de los Pactos de la Moncloa y ponía sobre la mesa una propuesta insólita en la historia de España: la formación de un gobierno de coalición PSOE-PP para atajar la deriva económica.

Dentro del partido, Zapatero ya no parece ser ese líder consistente que nació en las primarias de 2000, en las que se impuso a José Bono por nueve votos y de las que salió imbuido de una aureola mesiánica y de cierta baraka, a la que se suele hacer responsable de que no haya perdido ningún combate electoral hasta la fecha.

En el terreno internacional, pese al álbum de fotos con Barack Obama, tampoco goza del predicamento de sus primeros tiempos como gobernante, cuando era vitoreado por moderno y progresista y sus colegas políticos se enorgullecían de que se les comparara con él. Como la socialista francesa Ségolène Royal, quien presumió de zapatera durante la pugna con Nicolás Sarkozy para acceder al Palacio del Elíseo en 2007. Los avances en el terreno social del Gobierno ZP han quedado ahora eclipsados por la situación económica.

El presidente español ocupa el puesto 19 de los 22 que tiene la lista de valoración de la popularidad de los gobernantes mundiales recogida por Acop (Asociación de Comunicación Política). [Hay que tener en cuenta que los datos son obtenidos de distintas fuentes; en el caso de España son aportados por la empresa de sondeos Metroscopia]. Con un 33% de aprobación, el español sólo supera a Alan García (Perú), Brian Cowen (Irlanda), y Cristina Kirchner (Argentina).

Rodríguez Zapatero ha inaugurado 2010 recogiendo el testigo de la presidencia de la UE con la intención de aprovechar los seis meses de mandato para escalar las posiciones perdidas en las encuestas. Pero se ha encontrado con un enjambre de voces que cuestionan su capacidad para liderar a los 27 en una época en la que el viento sopla fuerte en contra.

«Una España torpe guiará Europa», era el titular con el que el británico Financial Times informaba del estreno de la presidencia española. Más hiriente era el semanario The Economist: «Los editoriales de toda la UE se toman a risa la idea de que Zapatero vaya a asesorar a Europa sobre la recuperación económica», se leía el 7 de enero en sus páginas.

El viernes se conocía que España también acabó el último trimestre de 2009 en recesión, acumulando siete trimestres seguidos de caída y aumentando así aún más la brecha que nos separa de los socios europeos.

Tampoco el Eurostat, la oficina comunitaria de estadísticas, tenía buenas noticias para Zapatero en su informe de este enero. España, con una cifra de desempleo del 19,4%, se convertía de nuevo en el país de la Eurozona con la tasa más elevada de paro, prácticamente duplicando la media europea y de EEUU (10%) y a años luz de las cifras de Alemania (7,6%). «La peor previsión sobre el paro será mejor que la que tuvo el PP», decía Zapatero en abril de 2008, convencido de que nunca alcanzaría el 11,5% con el que concluyó su segundo mandato Aznar.

Ni siquiera el Nobel Paul Krugman, gurú económico de Zapatero, le ha dado respiro esta semana. «El mayor problema de la Eurozona no es Grecia, es España», publicaba en su blog de The New York Times, donde calificaba la situación que vive España de «colapso económico».

El desfallecimiento de la figura de Rodríguez Zapatero se produce cuando aún no se ha cruzado el meridiano de la legislatura. Según la encuesta que publica hoy este periódico, de celebrarse ahora elecciones el PSOE, con un 37,7% de intención de voto, perdería por 5,8 puntos el envite con el PP. Ante este escenario, se da por hecho que habrá cambios en el Gobierno al finalizar la presidencia europea. Pero, además, se han abierto las puertas al debate sobre cómo se desarrollará el resto del curso político y si el presidente aguantará los 25 meses que le quedan de mandato. ¿Se adelantarán las generales? ¿Es factible una moción de censura? ¿Y una dimisión antes del 2012?

«No espero que adelante elecciones al menos este año. Por supuesto, no dimitirá de forma voluntaria. Como tampoco Rajoy presentará una moción de censura. Me limito a hacer una petición: que Zapatero haga uso de su iniciativa; que explique al país y a los inversores cómo piensa defender la imagen de España ante las agresiones externas; y que proponga una hoja de ruta para frenar la sangría del paro y evitar la bancarrota del Estado. A ser posible, con algún consenso político. Y seguirá como candidato. Es un error, pero tal como está el país, renunciar sería una cobardía», dice el periodista Fernando Ónega.

Por si acaso, al menos en las tertulias políticas, ya se ha dado el pistoletazo de salida a la carrera por la sucesión. En el póker de aspirantes se mencionan los nombres de Alfredo Pérez Rubalcaba, Javier Solana -recién fichado por el Gobierno para que se haga cargo de la estrategia de seguridad-, Carme Chacón y Trinidad Jiménez. Apostar por una de las dos últimas quizás supondría para Zapatero pasar a la historia como el padrino de la primera mujer en llegar a la presidencia del España. Siempre que también hereden su baraka en las urnas.
El hundimiento

Jesús Cacho - El Confidencial

Lo cuenta la impresionante película Hirschbiegel, y lo han contado infinidad de autores que han rastreado los últimos días del gran dictador en su búnker berlinés: Iracundo y tembloroso, el dictador aun esperaba, apenas 24 horas de pegarse un tiro en la sien, la llegada milagrosa de inexistentes ejércitos dispuestos a salvarle del asedio de los soldados soviéticos que, al mando del mariscal Zhukov, ya se encontraban en los arrabales de Berlín. “Pero, ¿dónde está Steiner? ¿Por qué no ataca? ¿Y qué pasa con el 9º Ejército de Wenck…?” Rodríguez Zapatero también reclama ahora la presencia de tropas celestiales dispuestas a hacer realidad el milagro de sacarle de esta pesadilla. Nuestro insensato general creyó primero que la burbuja española era eterna; luego negó a pies juntillas que hubiera crisis; más tarde acusó de la misma a los norteamericanos; después imaginó haber hallado el bálsamo de Fierabrás inyectando dinero público a mansalva (“¡no me digas, Pedro, que no hay dinero para hacer política…!”), y finalmente, con la soga al cuello, pensó que del lío nos iban a sacar alemanes y franceses creciendo a ritmo bastante para tirar de nuestras exportaciones.

Como al monstruo austriaco, también a ZP se le han ido derrumbando sus ejércitos de arena. Escena contemplada el jueves en Washington tras el Desayuno Nacional de Oración, ese templo del cristianismo USA más conservador en el que el ateo Zapatero trató de poner el huevo de su relativismo moral como Erasmo puso el de la Reforma. Ante un grupo de empresarios hispanos que obedientemente le ha acompañado al acto (“es que no hemos podido decir que no; Bernardino León ha llamado personalmente uno por uno”), ZP muestra su extrañeza por lo que, según le cuentan, está ocurriendo en la Bolsa de Madrid.

- Pero no entiendo por qué le están dando al Santander de esta forma, si ha presentado unos resultados cojonudos…
- Presidente, el problema no es el Santander, sino el riesgo España.
- ¿Ah, sí…?

Y con gesto perplejo y sin mediar explicación se da la vuelta para preguntar no sé qué cuestión a sus aides de chambre, dejando a los empresarios con la palabra en la boca. A pesar de la tormenta que se estaba gestando sobre las cuentas públicas españolas, todo iba casi bien para ZP hasta que, a cuenta de esa presidencia de la UE de la que pensaba sacar pecho y provecho, fue necesario exponerse al general escrutinio de la opinión pública europea, mercados financieros incluidos. Han sobrado unas semanas, desde Copenhague a esta parte, para que Europa se diera cuenta del paño que guardaba el arca presidencial española. El ridículo alcanzó su máxima cota en Davos, donde el muy osado no tuvo ocurrencia mejor que aparecer en un panel al lado del griego Papandreou y del letón Zatlers, dos campeones de la ortodoxia fiscal. En el escenario alpino donde a primeros del XX iban a curar la tuberculosis los ricos del viejo continente, Zapatero terminó por meter a España en el club de los tísicos de Europa, poniéndole en la lupa de mercados financieros y analistas como firme candidato a entrar en una situación de insostenibilidad de sus finanzas públicas.

Tan asustado volvió el genio de Davos que por sorpresa anunció un recorte de 50.000 millones de gasto público, alrededor del 5% del PIB, reconociendo así el fracaso de su política (?) fiscal y presupuestaria para salir de la crisis. Y es que si Grecia, al borde de la suspensión de pagos, va a la quiebra, el riesgo de contagio será muy alto para las economías con escenarios macroeconómicos similares, léase Portugal, Italia e Irlanda. Con la diferencia de que los irlandeses se han embarcado en un drástico proceso de austeridad y los italianos tienen una tasa de ahorro doméstica descomunal. España, por contra, encabeza hoy el Indice de Miseria de Moody´s, esto es, la combinación de déficit y paro más alta de toda la OCDE.

-“Es que fíjate”, decía una asustada Trini Jiménez al abandonar el Consejo de Ministros del viernes 29, “lo que hemos tenido que hacer para ganar credibilidad en los mercados…”

De eso va el plan de consolidación presupuestaria anunciado por Zapatero. De movimiento desesperado dirigido a calmar la ansiedad de mercados y gobiernos europeos ante el agudo y creciente deterioro del binomio déficit/deuda español. Como con la famosa Ley de Economía Sostenible, el Ejecutivo ha fabricado un titular sin nada detrás, porque nadie sabe qué partidas presupuestarias se recortarán ni cómo ni cuándo; nadie sabe que contribución, si alguna, harán CC.AA. y corporaciones locales –responsables de 2/3 del gasto público total- a ese esfuerzo de contención, y nadie se cree, por irreal, el cuadro macroeconómico en que se sustenta ese pretendido recorte del déficit, con proyecciones de crecimiento del PIB en 2012 y 2013 francamente increíbles.

Con un déficit del sector público situado a finales del 2009 en el 11,4% del PIB (que al final resultará del 12%, como poco), el plan contempla un recorte del mismo, tras descontar los efectos cíclicos, del 5,7%, con el objetivo final puesto en un déficit del 3%, lo cual significa que el déficit estructural es del 8,7% del PIB, guarismo que viene a poner de manifiesto una estructura presupuestaria tan gigantesca como insostenible, desde luego incompatible con la estabilidad de las finanzas públicas. En otras palabras: España SA tiene unos costes fijos que no puede permitirse, lo que hace inevitable acometer reformas de calado en las grandes partidas del gasto, tal que los programas del Estado del Bienestar, número y remuneración de los funcionarios, etc.. No vale un mero maquillaje contable para salir del aprieto. Hacen falta sacrificios radicales en un país que ha vivido por encima de sus posibilidades. ¿Puede un Gobierno sin crédito acometer estas reformas? La respuesta es no.

La última prueba la tuvimos el viernes. Camino de los cinco millones de parados y con el empleo cayendo más que la propia actividad económica, el Ejecutivo fue incapaz de adoptar una sola medida concreta de reforma laboral, a pesar de haberlo anunciado. No se atrevió. No se atreve con los sindicatos (la “ideología”, como él mismo reconoció), de forma que no habrá reforma laboral, al menos inmediata. El Gobierno, en efecto, se limitó a entregar a sindicatos y empresarios un documento que no es más que una exposición de motivos sobre la necesidad de la reforma: “Líneas de actuación en el mercado de trabajo para su discusión con los interlocutores sociales en el marco del diálogo social”. ¡Tócate las narices, Ruperta! ¿Puede un país con el agua al cuello, necesitado de medidas de choque radicales e inmediatas, perder otro año en discusiones bizantinas sobre si el despido de los trabajadores fijos, los que quedan, debe costar 20, 33 o 45 días por año? No es eso, señores, no es eso. Se trata de empezar a crear empleo cuanto antes, algo que nunca van a hacer Toxo y Méndez, el llamado “cuarto vicepresidente” del Gobierno Zapatero.

Esto tiene muy mala pinta. España necesita el dinero exterior para seguir funcionando (emisiones brutas en 2010 por importe de 211.500 millones de euros), apelando a unos mercados que cada día recelan más de la solvencia de un cuadro macroeconómico que muchos juzgan insostenible, con la consecuencia inmediata del encarecimiento de esa financiación. Se trata de un problema de credibilidad y confianza en España, cualidades que Zapatero ha contribuido a arruinar en el exterior con su sola presencia. El riesgo país no es un resfriado: es un cáncer, una enfermedad para la que ya no hay más salida que la política, es decir, la convocatoria urgente de elecciones generales, a menos que Emilio Botín (“La crisis española es como la fiebre de un niño; pasará pronto”, junio de 2008) mande otra cosa, claro está.

Poco o nada que esperar del PSOE. Aunque el desconcierto es total en sus filas (“Es raro el día que no recibo de anteriores colaboradores míos o bien el currículum o bien el lamento de no haberse ido cuando yo me fui”), quienes se quejan y protestan, generalmente en privado, ya no tienen mando en plaza. Los que, por contra, mantienen poltrona, siguen firmes alrededor del jefe y con él caminarán por el viacrucis por el que transita España hasta ese Gólgota donde, todo perdido, serán ellos mismos quienes le apliquen, tu quoque, Brute?, mortal puñalada. En el PSOE sucede con ZP algo parecido a lo ocurrido en el pasado con algunos apóstoles del progresismo, caso de Rousseau: cuanto más resentimiento generan, más sumisión reciben.

Y dos notas de esperanza en plena tormenta de pesimismo. Por un lado, el valor personal y político que ha demostrado Don José Blanco, ministro de Fomento, al poner a los controladores aéreos en su sitio vía Decreto Ley. Pepiño For President. Por otro, el mismo valor cívico demostrado por el magistrado Luciano Varela, del Tribunal Supremo, poniendo a Baltasar Garzón, arquetipo de casi todos los males que aquejan a la Justicia española, con pie y medio en el banquillo de los acusados, para desespero de Cebrianes y Rubalcabas. Hay vida más allá de Zapatero.
El gobierno de los mediocres

Manuel Sarachaga-diarioliberal.com

Seis años han bastado. El país se tambalea y no aguanta mucho más. Cuatro años de aparente bonanza económica que dulcificaron graves errores, algunos de ellos de lenta y difícil reparación, que sentaron las bases de una deriva de disgregación territorial y de la pérdida de un mínimo sentido de país que han conducido a este insostenible y centrifugado Estado autonómico, a la degradación de las instituciones básicas del Estado, al deterioro de los servicios públicos más apreciados y a poner de rodillas a nuestra economía. Cuatro años de vacío, de ridículo internacional, de imposibles e infantiles alianzas de civilizaciones, de pactos con quienes no creen en el Estado. Cuatro años de talante. Cuatro años de falta de respeto a los ciudadanos, de pura propaganda. Cuatro años de mala gestión, de inconsciencia e inacción que allanaron el camino a la depresión económica que ya entonces se nos venía encima.

A cuatro años siguieron otros dos. Dos años que comenzaron con promesas de pleno empleo, con 400 dulces euros, con rentas de emancipación, con dinero para todos. Dos años de error tras error, a cual más grave. Dos años de negación de la realidad, de “antipatriotas”, de improvisaciones, de continuas rectificaciones. Dos años de frases hechas, del marketing al poder. Dos años de insensatos “estímulos fiscales” y despilfarradores planes “E”, de más recursos para los 17 insaciables reinos de taifas, de rechazos continuos a toda propuesta razonable de reforma. Dos años de absoluta politización de la vida diaria, dos años de una demagógica y vergonzosa oposición, que no aporta nada y se opone a todo, dos años en los que ni uno ni otro se han preocupado de forma responsable por el presente y el futuro de este país. Dos años de continuas incoherencias y contradicciones por ambas partes. Dos años en que los ciudadanos han perdido la esperanza porque no ven alternativa.

El largo gobierno de los mediocres no ha causado la crisis económica, pero ha sido un colaborador eficiente y necesario en su gran capacidad destructiva, por acción y sobre todo por omisión, al igual que lo han sido los mediocres que les precedieron en la tarea. Ni siquiera entienden muy bien qué ha sucedido, ni cómo es posible que hayamos llegado a esta situación, ni alcanzan a comprender qué ha fallado, ni mucho menos qué se debía hacer entonces ni qué se ha de hacer ahora. Pero el largo gobierno de los mediocres sí ha causado las otras crisis: la institucional, la política, la crisis de España como nación y como Estado viable. Al gobierno de los mediocres el país se le escapa entre las manos sin saber qué hacer, vacías ya las arcas de recursos para malgastar, “estimular” y “alcanzar acuerdos”. Vacíos de su propaganda y perdidos sin rumbo.

Pero la realidad empuja. Un déficit aplastante, un país desprestigiado y sin crédito, un horizonte oscuro y más de cuatro millones de personas son ya razones suficientes para intentar hacer algo. Hacer algo. La tarea es ahora hercúlea y apabullante. Y el gobierno de los mediocres nos dice que tiene un plan, que va a hacer reformas, pero lo cierto es que a este paso no sabemos si les quedará algo parecido a un país que reformar. Demasiado tiempo de no hacer nada, de fracasos escolares, de politización absoluta, de pura propaganda, discursos vacíos y cálculo electoral, de cesiones de poder, de tirar de chequera ajena, de aumento sin límites del crédito y el endeudamiento, de sindicatos adocenados, de pactos y más pactos traicionando al país. Demasiado tiempo sin gobernar y demasiado tiempo con una oposición perdida en el medio de la nada, tan mediocre como el gobierno. Demasiado tiempo de la más absoluta mediocridad mires a donde mires.

Dijo Jovellanos que los pueblos tienen los gobiernos que se merecen. Curiosamente, los votantes no se sienten responsables de los fracasos y errores del gobierno al que han votado. Quizás entonces la única esperanza que le quede a este país no esté tanto en dar paso a otros mediocres en el gobierno, sino en que el pueblo tome conciencia de su capacidad para echar del gobierno a todos los mediocres y de su enorme responsabilidad en esta tarea, porque de ella depende su futuro.
"UpyD es el único partido que defiende su postura en contra del Blindaje igual en toda España"

Rioja2.com

Rosa Díez, diputada de UpyD que visitó Logroño para dar una conferencia sobre el Blindaje del Concierto Vasco, califió a Zapatero como un presidente de un Gobierno que ha perdido el Norte y asegura que "si la encuesta del CIS se hubiera realizado esta semana alguno estaría de psiquiátrico".

La diputada nacional de Unión, Progreso y Democracia (UpyD), Rosa Díez, visitó ayer Logroño para ofrecer una conferencia sobre el Blindaje del Concierto Económico Vasco. Díez ha asegurado que su partido ha mostrado su postura política votando en contra del Blindaje en el Parlamento Vasco y en el Nacional ya que "somos el único partido que defendemos la misma postura en cualquier parte de España".

La ex socialista vasca cree que el Blindaje es una aberración ya que quita instrumentos a los ciudadanos para recurrir leyes injustas y que responde "a algo tan grave como que el PSOE haya preferido cambiar la libertad y la igualdad de todos los españoles por seis votos del PNV para aprobar los Presupuestos Generales". Además, según Rosa Díez, el Partido Popular ha demostrado su cambio de postura dependiendo del lugar del país en el que se encuentre.

Sobre la reforma del sistema de pensiones que planea el Gobierno, Díez cree que "el Gobierno se ha cubierto de gloria con esta reforma, ha hecho el ridículo, ha perdido el norte" y "no sabemos en qué va a consistir esa reforma porque no lo sabe ni el Gobierno". Díez está a favor de reformar el sistema de pensiones pero con tranquilidad, al igual que el mercado laboral o la educación, en el marco del Pacto de Toledo y "despolitizando" la reforma.

Sobre la última encuesta del CIS que sitúa a UpyD en una buena posición con respecto las anteriores elecciones, Díez cree que la encuesta envidencia "el gran fracaso de los dos grandes partidos nacionales, PP y PSOE" y continúa, "es la primera vez en la historia de las encuestas que un presidente del Gobierno tiene una valoración tan baja y lo peor es que el líder de la oposición está por debajo. Los ciudadanos saben que UpyD es tiene el valor de defender la igualdad de todos los españoles".
Cuesta abajo en la rodada…

Del blog de Carlos Martínez Gorriarán

… las ilusiones pasadas yo no las puedo olvidar, cantaba Carlos Gardel. Y parece que cada vez vamos pareciéndonos más a Argentina, ya que no a Italia. La capacidad de los miembros del establishment español para decepcionar las esperanzas de quienes dependen de ellos y hacer el ridículo no tiene, al parecer, límite alguno.

Mientras escribo, algunos de los más conspicuos notables del país, a saber, políticos, banqueros, dueños de periódicos, constructores y monstruos de la radio, encabezados todos ellos por José Luis Rodríguez Zapatero y pagados con nuestro dinero de todos, se encaminan al “Desayuno Nacional de Oración” organizado por un poderoso lobby ultra evangelista, algunos de cuyos miembros más conspicuos consideran que la homosexualidad, por ejemplo, es un delito merecedor de penas de cárcel, a falta de hogueras. Allí, el presidente del Gobierno de España leerá algunos párrafos bíblicos o de los Evangelios: se especula con que elija el Sermón de la Montaña, al que habría que añadir otra bienaventuranza: “Bienaventurados los países que no son gobernados como España, porque ellos no tendrán que soportar el gobierno de ignorantes, mangantes e incompetentes”.

¿Una exageración? No lo creo. Repasemos el prontuario de la actualidad patria, y juzguemos o evaluemos. Disfrutemos del espectáculo de la reforma (?) de la jubilación y de las pensiones. ¿Es posible que el gobierno de un país que presume de pertenecer al G-20 (cuando le invitan) sea capaz de desmentirse a sí mismo, cambiando en menos de 24 horas un documento oficial enviado a las instituciones europeas? Pues sí, en España no sólo es posible sino que es lo usual. Será porque aquí las leyes se escriben con tinta simpática, que busca agradar a todos pero se borra enseguida.

Veamos ahora qué hacen los entes autonómicos. En Madrid, la liberal Aguirre (risas enlatadas) se dedica a zancadillear en Cajamadrid a su principal rival, que naturalmente es de su propio partido y, según ella, un “hijoputa”. La entidad de ahorro, del tamaño de un banco grande, ha sido confiada a un político en la reserva del mismo partido, reservando los puestos principales a otros tipos en situación similar. Actúan como si el principal problema de las Cajas de Ahorro españolas no fuera su insolvencia –cuya auténtica magnitud sigue sin conocerse-, ni la monstruosa burbuja inmobiliaria que crearon y siguen manteniendo para sostener artificialmente sus balances maquillados. No, el problema a resolver es cómo colocar a los Rato y compañía, y el modo de repartir poltronas entre amigos y enemigos. Que siga la fiesta y que no decaiga.

Vayamos a Galicia: allí, el gobierno de Núñez Feijóo ha aprobado un decreto lingüístico que en buena medida contradice sus promesas electorales de restaurar el bilingüismo en la educación. Se trata -como en el País Vasco, donde Patxi López sigue idéntica política en un loable ejemplo de falta de prejuicios ideológicos-, de no molestar a los sindicatos ni a los nacionalistas que han convertido el sistema escolar en su particular chiringuito. Por no molestar a nadie, el gobierno del PP gallego ha aprobado una Ley de Cajas que, pretendiendo que Galicia es una excepción al funcionamiento de los mercados financieros, decreta blindar las Cajas de Ahorro de aquella comunidad contra la intrusión de terceros, no sea que caigan en manos extranjeras, por ejemplo de Madrid…

Y hablando de blindajes, ¿qué blindan al otro lado del Cantábrico, con unánime unanimidad, sociatas, peperos y abertzales, apoyados por todas las fuerzas vivas?: pues su propio sistema privilegiado, el Concierto Económico y sobre todo el Cupo, que es la pasta y es de lo que se trata. Ayer mismo el Senado aprobó este desafuero de base foral. Nótese que no serán los ciudadanos vascos de a pie los más beneficiados por este privilegio. No: si toman nota de que el Gobierno Vasco ha sacado a concurso público la enseñanza del euskera al lehendakari López, con el modesto presupuesto de 73.200 euros anuales (sabíamos que López tendría dificultades para hacerse con la compleja lengua de Etxepare y Axular, pero ¿no sería más fácil, barato y rentable enseñarle física cuántica a través de la UNED?; total, ya sabe decir “Euskalherria” y “Egunon danori”), comprenderán quién se lleva realmente la parte leonina del momio conocido por “derechos históricos”.

Vayamos a Cataluña: allí siguen empeñados en que los dos grandes problemas políticos del antiguo principado son el cine en catalán y la triplicación de la estructura administrativa, superponiendo, a las actuales cuatro provincias (que no desaparecerán), siete nuevas virguerías, perdón, veguerías. Un estulto Conseller de cultura, cuyo nombre no es preciso transmitir a la posteridad, ha afirmado que la imposición del doblaje al catalán es un hecho histórico semejante al fin de la esclavitud y a la entrada del ejército rojo en el apocalipsis de Auschwitz. De momento, ha conseguido que los cines catalanes se pongan en huelga. Y para compensar, centenares de aspirantes a cargohabientes pujarán por los nuevos puestos, cargos y sueldos que generarán las veguerías, atendidas por nuevas hornadas de funcionarios.

Podríamos seguir viaje hasta los políticos baleares corruptos encarcelados o a punto de serlo (también saldría más barato trasladar a prisión la sede del Govern de Baleares); por las Cortes de Castilla La Mancha votando unánimemente contra la ubicación en su comunidad de un almacén de residuos nucleares y a favor del monopolio de sus ríos, como si fuera competencia suya; o por esos trece o catorce ayuntamientos gaditanos que ellos sólo acumulan el 65% de la deuda a la Seguridad Social contraída por ayuntamientos españoles, dando por hecho que es deber de los demás mantener su perpetuo carnaval.

Ahora entendemos por qué Zapatero va raudo a un rezo evangélico convocado en Washington, con un séquito de políticos, banqueros, periodistas y constructores: eximios representantes de los agentes sociales, políticos y económicos que han hecho de este país lo que es: un pecio a la deriva, al borde del hundimiento político, económico, moral y constitucional. No me extrañaría que finalmente el presidente Obama encuentre algo más urgente que hacer que compartir foto con esos tipos. Porque si ellos si que yes we can, nadie más se lo puede permitir.

jueves 4 de febrero de 2010

Según el último barómetro del CIS, la intención de voto a UPyD alcanza un 4,4% y Rosa Díez es el lider político mejor valorado

ElConfidencial.com - ABC.es

El PP ha consolidado la ventaja electoral sobre el PSOE que las encuestas del CIS le conceden desde el verano pasado, y se distancia ya en 3,8 puntos de los socialistas, según el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas.Si hoy se celebraran elecciones generales, el PP ganaría por un porcentaje del 40% en voto estimado, mientras que los socialistas se llevarían el 36,2% de los sufragios, apunta la encuesta del CIS, referida al pasado mes de enero.

La diferencia sería superior incluso a los 3,5 puntos que permitieron al PSOE ganar al partido de Mariano Rajoy en las últimas elecciones generales de 2008, si bien los datos del barómetro reflejan un retroceso en el respaldo electoral de ambos partidos respecto al anterior estudio del mes de octubre.Así, los socialistas confirman la caída que iniciaron tras las elecciones de 2008 y pierden 1,5 puntos en cuatro meses, en tanto que el PP, que había subido en octubre hasta 41% del voto estimado, baja un punto y vuelve a niveles de las encuestas de abril.

Sí experimenta un notable ascenso Izquierda Unida, que pasa de una estimación de voto del 4,7% al 6,1%, porcentaje que el CIS no le daba desde hace dos años y medio.También sube UPyD, al pasar del 3,7% al 4,4% y, aunque en menor medida, mejoran Coalición Canaria (del 0,5 al 0,9%) y Na Bai (del 0,1 al 0,5%), según la encuesta, elaborada del 9 al 21 de enero pasados a partir de 2.477 entrevistas.

Los nacionalistas de CiU se mantienen en el 3,7%, el PNV pierde tres décimas y se queda con el 1% y también disminuye dos décimas ERC, hasta el 1,3% de apoyo. En cuanto al BNG se mantiene en su 0,8%, según la misma encuesta que prevé un voto en blanco del 2,1 por ciento, superior en dos décimas al indicado hace cuatro meses.

En voto directo -el expresado por los encuestados sin tabular por los sociólogos del CIS- el PP resulta igualmente vencedor, con el 25,3% de los sufragios, seguido muy de cerca por el PSOE (24,6%), en tanto que IU y UPyD obtendrían el mismo porcentaje, del 4,2.

La dirigente de UPyD, Rosa Díez, es la líder de un partido político mejor valorada en España, sin embargo, no llega ni siquiera al aprobado y obtiene un 4,08. Ella es la única política que no desciende con respecto al barómetro del mes de octubre.

El resto de líderes bajan considerablemente, como es el caso del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que cae hasta el 3,98 (4,11 en octubre), aunque es el segundo mejor valorado. Le sigue Duran i Lleida con 3,73 y Mariano Rajoy, que obtiene un 3,50 frente al 3,61 que cosechó en octubre.

En la lista de los líderes menos valorados por los españoles se mantienen Guillerme Vázquez (BNG), Iñigo Urkullu (PNV), Joan Puigcercós (ERC) y Uxue Barkos (NaBai), que no llegan al 3.
"También deberán revisarse las pensiones de los políticos"

elcorreo.com - Declaraciones de Rosa Díez Portavoz de Unión, Progreso y Democracia

«Lo que no se puede hacer para todos no es un derecho, es un privilegio». Así de rotunda, la portavoz de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), Rosa Díez, inicia esta tarde en Logroño (Casa de los Periodistas, 19 horas) una campaña de su partido contra el 'blindaje' del Concierto económico vasco.

La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega ha dicho que el 'blindaje' no va a perjudicar a nadie. ¿Lo suscribe?

Es una apreciación falsa, porque el 'blindaje' es, en sí mismo, una discriminación, no se podría hacer en toda España. La respuesta de que 'siempre pueden ir al Constitucional' es la de alguien que ha decidido privilegiar a una parte, no porque hayan hecho una reflexión general, sino para sacar adelante los Presupuestos.

¿Cómo ha vivido desde su escaño en el Congreso la actitud de PSOE y PP en el debate de esta cuestión?

Ha sido un espectáculo tan bochornoso el del PSOE como el del PP. La iniciativa es extravagante y llega al Congreso porque el PSOE estaba dispuesto a canjear el derecho a la igualdad de todos los españoles por seis votos. Y el PP, lleno de complejos e hipotecas territoriales, hace un discurso contra el 'blindaje' pero con argumentos jurídicos, no políticos. No es cuestión de forma.

¿Se impone entonces una modificación del Concierto?

Quien lo convirtió en indefinido fue el segundo Gobierno de Aznar. Durante mucho tiempo, la mayoría pensamos que aquello que se hizo en la Constitución era 'el precio que había que pagar' para que se constitucionalizara el nacionalismo. Pero nunca fue justo, ya no se sostiene y es el momento de revisarlo.

La Rioja dice también sentirse 'discriminada' por el Gobierno central en áreas como las infraestructuras o la defensa del vino...
Esa 'marginación' es resultado de un país en el que no se hace política de Estado, sino todo por 17 comunidades y según la capacidad de presión, en plan 'chantaje', de cada territorio. Y siempre hay alguien mayor que tú.

¿Cree que es posible en España esa visión de Estado?

Es imprescindible, el país se va por la fregadera. La solución a muchos de los problemas es una racionalización del modelo de Estado. Esto empezó a desbaratarse con la aprobación del 'Estatut'. De ahí, todos han ido estableciendo lo mismo: 'lo mío y lo que consigas tú'. Así se ha modificado la Constitución por la parte de atrás. Y ese es un Estado inviable.

¿Para ello es requisito previo la reforma del sistema electoral?

Ni PSOE ni PP lo harán. La actual Ley Electoral, que distorsiona la igualdad del voto, les prima y les permite mantenerse en el 'chiringuito' alternativamente. El cambio será si, para gobernar, necesitan a un partido que ponga como condición cambiar la Ley.

¿UPyD puede jugar ese papel?

Lo vamos a jugar, hemos nacido para eso.

Hablemos del 'pensionazo'. ¿Está el Gobierno de España tan perdido como parece?

Más. El Gobierno de España no existe más que en el lema y los carteles del Plan E. Sólo es el coordinador de los diecisiete gobiernos autonómicos. Hay que abordar la reforma del sistema de pensiones, pero no puede ser tan simple como retrasar la jubilación a los 67 años. Se debe revisar de forma integral y con frialdad. No en un 'calentón', para salir de un agujero económico en el que nos ha metido su mala política.

El Fondo Monetario Internacional pide bajar los salarios. ¿Deben dar los políticos ejemplo en sus sueldos y pensiones?

Si hay una reforma del sistema de pensiones, también deben revisarse las pensiones de los parlamentarios. Puede sonar demagógico, pero si es una reforma conjunta debemos someternos al mismo criterio los políticos. No obstante, los políticos estamos mal vistos, no por lo que cobramos, sino porque a veces creamos problemas donde no los había, o porque se percibe nuestra incapacidad para enfrentarnos con la corrupción o ser capaces de mantener una justicia independiente.
UPyD pide cambiar el Gobierno y "racionalizar" todas las administraciones

Servimedia.es

UPyD se mostró hoy a favor de un cambio de Gobierno, pero también señaló que es urgente "racionalizar" las administraciones, lo que incluye tanto la estatal como las autonómicas y municipales.

Carlos Martínez Gorriarán, responsable de Programa y Acción Política de UPyD, valoraba así, en declaraciones a Servimedia, que el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, haya pedido un Gobierno más reducido para hacer frente a la crisis económica.

A este respecto, Martínez Gorriarán señaló que "el Gobierno habría que reducirlo sin duda, porque hay ministerios que no tienen ninguna competencia y no se sabe para qué existen".

No obstante, este dirigente de UPyD indicó que "lo primero debería ser la racionalización de la Administración en general", lo que incluye el ámbito tanto estatal como autonómico y municipal.

Al mismo tiempo, Martínez Gorriarán opinó que el hecho de que Barreda pida este cambio de Gobierno, mientras otros dirigentes del PSOE lo rechazan, es una muestra de "profunda descomposión interna" de la formación socialista. Añadió que la propuesta de este presidente autonómico es también "un sálvese quien pueda", en previsión de que la crisis económica le perjudique en las elecciones de 2011.
Oh, Zappy Day

Del blog de Santiago González

¿Se puede ser un líder y carecer por completo de personalidad?

Creo que de la respuesta a esta cuestión saldrá la clave para entender no sólo una personalidad tan fascinante como la de Zp, sino la sustancia de la que está hecho el populismo de los españolitos.

Zp se muere por gustar, es el típico tío que detecta automáticamente la forma más fácil para ser aceptado, si hay que patearle la cabeza a un negro porque en ese momento nuestro zp quiere hacerse colegui de unos neonazis, no problem, ¿Quiere esto decir que Zp sea una mala persona? Para nada, porque si zp estuviera de campamento con la madre Teresa sería el más humanitario salva leprosos. ¿Quiere esto decir que Zp sea una buena persona? Tampoco. Lo único que quiere decir es que Zp no es. Carece de criterio, ni bueno ni malo.

Zp simplemente asume como propia la actitud dominante que detecta en cada momento. Esta y no otra es su genial virtud. Zp configura lo que se conoce como un líder patológico. Al revés que los otros líderes, no es capaz de arrastrar a los demás según ningún principio y mucho menos según unos principios democráticos. Es incapaz de fijar ningún rumbo porque carece de brújula moral alguna. Esta es su ventaja, no es su criterio lo que le convierte en un líder, sino su falta de. Como carece absolutamente de criterio tiene una especial sensibilidad que le permite detectar la opinión ambiental y anticiparse. Su criterio son los demás.

No confundir liderazgo con personalidad. Diversos estudios demuestran la falta total y absoluta de personalidad del líder por antonomasia: Adolf Hitler. Un caso extremo de proyección de la personalidad de la masa y sus patologías en una sola persona. Así como Hitler era una especie de encarnación de todas las irracionalidades del pueblo alemán, Zp lo es del apañol. Se entiende que donde unos crean un furher megalómano, expansionista y cruel nosotros producimos un idiota. ¿De qué nos extrañamos? Es natural que un país pusilánime que se desprecia a sí mismo de lugar a nuestro presi. Llamémosle presi, la palabra completa desborda la propia ambición de zp.

Insisto, de tal palo tal astilla, y de tal pueblo, tal zetapé. Que nadie me lo niegue, Zp es el común denominador de la personalidad de los apañoles. Se le acusa a Zp de populista, y lo es. Pero no es culpable. Zp es un lujo para analizar las patologías de los españolitos porque las encarna espontáneamente. Este es el don de Zp que se está minusvalorando.

El tipo es un prodigio de la naturaleza, un Zelig metido a líder, una nada en la que se condensan nuestras patologías colectivas. El merengue moldeable, al que las irracionalidades del pueblo apañol dan forma. El pastor como creación de los borregos. El escultor es el pueblo apañol. Zp no es culpable de nada. Zp no es. Como el pueblo apañol es antiespañol, zp deshace el país. Lo desbaratará hasta que, por fin, el líder más ridículo de la historia por serlo de un país ridículo, sea presidente de La Nada. Que, basta verle, es para lo que ha nacido.

También creo que este portento va a ser, a pesar suyo, el catalizador necesario para convertir a los apañoles en ciudadanos españoles, que ya es hora. Soy optimista.

Conclusión: No hay contradicción entre falta de personalidad y capacidad de liderazgo. Y menos cuando se gobierna sobre un colectivo indolente, el líder patológico también lo será.

Espero haber dibujado un semblante fidedigno de lo que es y no es nuestro presi. Entiendan la dificultad de hablar de un agua que no es agua, de una piedra que no es piedra… o de la personalidad de un despersonalizado.
ZAPATERO, EL CAMALEÓN

Del blog de Rosa Díez

Le llamaron Bambi cuando no sabían cómo era. Ahora que le conocemos yo diría que se ha ganado a pulso el apelativo de camaleón. Nadie como él para mimetizarse en el ambiente. Nadie como él es capaz de adaptarse al medio con una rapidez tan extraordinaria que ni los suyos son capaces de identificarle e identificarse con él.

No es cuestión de tirar de hemeroteca para confirmar hasta qué punto lo que acabo de afirmar es cierto; mi amigo Santiago González ha llenado su blog de ejercicios prácticos que demuestran lo inestable del discurso del líder, así que no les cansaré con reiteraciones. Si quieren reírse–y asombrarse–, les recomiendo que vayan a la fuente: http://www.santiagonzalez.blogspot.com/.
Así que sin el ánimo de la exhaustividad, déjenme que les explique por qué considero que el animal que más le pega a Zapatero es el camaleón.

Según la definición que de este animal hace Fauna Ibérica, el camaleón es un "reptil cuyo color de fondo es exageradamente variable y lo puede cambiar a voluntad; de tal forma, se dan individuos de color verde, amarillento, pardo, e incluso azulado o exageradamente negro. Junto al color imperante, siempre aparecen una serie de ocelos o máculas, unas de color blanquecino y otras de tonos más oscuros. En todos los casos, las variaciones del color son fiel testigo del estado anímico, de factores ambientales, e incluso del rango que ocupa cada individuo con respecto a sus congéneres“. ¿Les suena?.

El diccionario de la Real Academia de la Lengua añade en su segunda acepción la siguiente definición:
2. m. coloq. Persona que tiene habilidad para cambiar de actitud y conducta, adoptando en cada caso la más ventajosa. ¿A que también les suena?.

Ejemplos prácticos:

Zapatero va a Rodiezmo y se convierte en un minero más. Y jura y perjura que no tocará las pensiones, que no permitirá que se pierda ni un solo puesto de trabajo en unas minas que no producen más que nostalgia de un pasado que yo no fue. Dice lo que sus compañeros de UGT y PSOE que le organizan el acto quieren escuchar; no hace lo que un dirigente político responsable debiera: decir a los mineros que hay que construir el futuro superando un pasado que ya no volverá; que no pueden seguir añorando lo que fueron, que las nuevas generaciones tienen derecho a soñar de verdad con un futuro mejor, construido por ellos mismo, alejado de la dependencia a la que les somete un gobernante que compra sus votos a cambio de subvenciones que cada año les alejan más de una vida autónoma y libre. No; son obreros, mineros, sindicalistas: y el camaleón se pone el pañuelo rojo al cuello y canta la Internacional.

¿Qué Zapatero va a Davos? Pues hay que ponerse de neocon. Sobre todo después de que a España le han sentado en la mesa de los torpes, con Grecia y Letonia, a explicarse ante ese foro económico que se supone mueve el mundo. Allí hay que decir que somos serios, que cumplimos nuestros compromisos. Cosa que es cierta si se refiere a los españoles en general; pero que ha dejado de serlo si se refiere al país que él nos está dejando. Por eso anuncia recortes en el gasto de 50.000 millones de euros, veinticuatro días después de haberse aprobado los Presupuestos Generales del Estado, estos que subastó en las Cortes y fueron adjudicados al PNV y Coalición Canaria. Como no tiene el valor (ni la idea) para sostener un discurso alternativo al que allí se hace (necesidad de combatir el déficit, necesidad de ahorrar en gastos corrientes, necesidad de impulsar políticas anticíclicas, necesidad de ordenar los mercados financieros…), pues va y da un bandazo. ¿Improvisación? Bueno, sí; pero eso es algo a lo que ya estamos acostumbrados. Lo novedoso es la constatación de la falta de cuajo; no se atreve a ser diferente de aquellos a los que desprecia en cuanto llega a España. Y se mimetiza con ellos buscando que le quieran.

Por supuesto que la mayor parte de sus Ministros no tienen ni idea de que va a hacer estos anuncios; ni tampoco lo saben los miembros de la C. Ejecutiva Federal del PSOE, entre otros el Secretario de Estado para la Seguridad Social que se sienta con él en Ferraz. Es una variación (como dice Fauna Ibérica) producto del estado anímico, del factor ambiental y del rango. Ha de quedar bien allí, sin llamar la atención, confundido entre todos, uno más de ellos…A los demás, que les zurzan.

Luego Zapatero se va a una cumbre con los países africanos. Y repite jugada: más africano que los africanos. Les dice que han de seguir hablando “de igual a igual; y no se le cae la cara de vergüenza. Les dice que hay que invertir más en Somalia, porque son un riesgo; y no se le cae la cara de vergüenza a él, que es el más bueno de los buenos y todo lo hace por altruismo. Les dice que está muy agradecido porque se hayan apuntado a la Alianza de las Civilizaciones; y tampoco se sonroja por trasladar a quienes luchan cada día por sobrevivir sus sueños de adolescente sobrevenido a presidente. a quienes luchan cada día por sobrevivir. Presume de lo contento que está Moratinos porque le sigue dando lo que le prometió para Cooperación, porque no le ha rebajado el Presupuesto… Habla ante los dirigentes africanos como el jefe de una tribu que presume de su generosidad y eso le reporta la alegría de su chamberlain… El camaleón vuelve a adaptarse al terreno cambiando de actitud y conducta, adoptando en cada caso la más ventajosa.

Podríamos seguir poniendo ejemplos, pero no merece la pena. Está claro que tenemos un gobernante capaz de hacer cualquier cosa (lo que sea y como sea) para mantenerse. Descubrió la demoscopia antes que la política y la ha usado y la seguirá usando en su beneficio. Cambiará de color tantas veces como sea necesario. Se adaptará al medio para sobrevivir. Olvidará cualquier promesa, cualquier compromiso que hubiera formulado sin importarle ni cuando la hizo ni ante quien se comprometió. Su instinto de supervivencia es mayor que el de un camaleón. Y tiene la sangre igual de fría. Que no se nos olvide.
Españoles, ¡la fiesta ha terminado!

Álvaro Anchuelo

Los datos económicos publicados el pasado viernes deberían suponer un definitivo toque a rebato para la adormecida sociedad española. Hasta ahora, una mayoría de nuestros conciudadanos ha preferido creer que la crisis que atravesamos tenía un carácter meramente transitorio. Todo consistiría en aguantar uno o dos años, hasta que las cosas volviesen por sí solas a ser como antes. Sólo ahora comienza a calar la desagradable verdad, que una antipática minoría ha venido repitiendo: tal vuelta atrás no es posible. Pasaron, para no volver en mucho tiempo, los dorados días de la especulación inmobiliaria y el crédito fácil.

El mecanismo psicológico que ha llevado a esta actitud es sencillo de comprender, aunque denota el grado de infantilismo que colectivamente hemos alcanzado. Se basa en la comodidad, la pereza, la autocomplacencia, la actitud del niño (o del avestruz) que cierra los ojos para no ver lo que querría que no existiese. “Sigamos como si nada sucediese, a ver si algún día nos despertamos y resulta que se trataba de una pesadilla”.

Tales actitudes han sido también propagadas y cuidadosamente alimentadas por nuestros gobernantes. Primero, no había crisis. Luego, existía, pero se trataba de un problema de esos codiciosos capitalistas americanos, que bien merecido lo tenían. No era algo que tuviese nada que ver con nosotros. Pasadas las últimas elecciones generales, resultó que sí tenía que ver con nosotros después de todo, pero poquito. Estábamos mucho mejor que el resto, con un sistema financiero modélico y unas finanzas públicas envidiables. Las últimas noticias oficiales sobre la crisis nos informaban de que ya había pasado. Como algunos con sentido del humor apuntaron, se trataría en ese caso de la crisis más breve de la Historia: antes de comenzar, ya habría terminado. “Los bancos no tienen ningún problema serio, las pensiones están garantizadas, en el mercado de trabajo los derechos sociales se ven ejemplarmente respetados…”. Gracias a la baja deuda pública de partida, todo consistiría en endeudarnos (ahora el sector público en vez del privado) para seguir manteniendo nuestro habitual tren de vida.

¿No le recuerda al lector todo esto la manera en la que nos comportamos con los niños pequeños cuando hay que ponerles una inyección? “No, Juanito, si no vamos al practicante, sino al parque. Bueno, sí que estamos en el practicante, pero sólo hemos venido a que nos de un globito. Vaya, sí que te ha pinchado, pero eso no duele nada y, además, ha terminado ya”. Quiero creer que los españoles no somos todavía tan tontos como nuestros gobernantes parecen creer. Habríamos sido capaces de entender a unos dirigentes serios y competentes, que nos hubiesen dicho: “el PIB, lo que producimos entre todos, está cayendo. Si la tarta se reduce, es imposible que todos sigamos como hasta ahora o mejor. Acordemos colectivamente cómo repartir los costes lo más justamente posible y de forma que salgamos de ésta cuanto antes. Hay que hacer sacrificios y diseñar un plan integral consensuado contra la crisis”. Se ha preferido huir hacia delante, recurrir a mansalva al endeudamiento público y decir a todos los grupos afectados (automóvil, minería del carbón, bancos y cajas, Comunidades Autónomas…) que serían rescatados con el dinero de todos, que parece que no es de nadie.

Lo que los datos del viernes indican es el previsible final de esa escapada, que apostaba todo a una recuperación internacional que se está produciendo, pero lentamente y dejándonos de momento al margen. Han vuelto las oscuras golondrinas de la economía española, que ya creíamos encerradas en el baúl de los recuerdos: el paro, el déficit y la deuda. Reflejan también los datos cómo estos asuntos no son cosas de políticos y economistas, sino temas que ponen en cuestión nuestros planes de futuro y el bienestar que creíamos automáticamente garantizado (uno más de nuestros supuestos nuevos derechos).

Numerosos analistas han repetido y diseccionado esos datos, por lo que nos limitaremos aquí a comentarlos a muy grandes rasgos. Nos enteramos, en primer lugar, de que el déficit público fue en 2009 del 11´4% del PIB, presentando una “ligera desviación al alza” sobre las sabias previsiones oficiales. Traducido al castellano: en 2009 las administraciones públicas gastaron unos 114 000 millones (sí, no hay error, ciento catorce mil millones) de euros más de los que ingresaron. En diciembre de 2009, con el ejercicio casi terminado, se preveía un 9´5%, que ya parecía bastante ¿Cómo han podido, a esas alturas, equivocarse en un 2% del PIB (20 000 millones de euros)? Eso por no hablar de la previsión inicial, cuando comenzó a elaborarse el presupuesto de 2009, que era del 1´9% del PIB. Quien no lo crea, puede verlo en la web del propio Ministerio de Economía, concretamente en la página 27 del archivo pdf, que se corresponde con la página 25 del llamado Libro Amarillo.

No nos preocupemos, sin embargo, puesto que simultáneamente se anuncia un recorte de 50.000 millones de euros en el gasto público. Tal recorte se anuncia para calmar el nerviosismo de los mercados financieros, temerosos de que los problemas griegos se contagien a España. Esto encarecería el coste de emitir nueva deuda pública española, lo que resultaría desastroso en las actuales circunstancias. Lo malo es que, cuando uno profundiza mínimamente en ese recorte, se encuentra con que es (como siempre) más publicidad que otra cosa. El recorte se reparte en cuatro años, hasta el 2013. Se incluyen en él 8 000 millones de recorte ya previstos en los Presupuestos Generales para 2010, con lo que en este año el recorte adicional sería de sólo 5 000 millones. Tampoco se toca la estructura del Estado autonómico o se exige la necesaria cooperación a las Comunidades, de las que se espera (no se sabe en base a qué) un recorte de sólo 10 000 de los 50 000 millones, compartido con los ayuntamientos. El resto los recortará la administración central, afectando una vez más a partidas estratégicas como las infraestructuras. La lucha contra el fraude continúa abandonada y sólo se espera de ella que aumente la recaudación en 250 millones por año.

Dicho de otra manera: después de tirar el dinero a mansalva (11 000 millones para la financiación autonómica, 12 000 por los 400 euros del IRPF durante dos años, 8 000 del primer fondo de inversión local, 5 000 del segundo, cheques bebé, eliminación del impuesto sobre los patrimonios altos…) el gobierno se ve obligado a realizar un ajuste duro, subiendo los impuestos y recortando el gasto incluso estratégico, todavía en plena crisis.

El segundo descubrimiento del viernes fue el de que no queda dinero en la hucha ni para garantizar las pensiones, cosa impensable para el gobierno hasta el día anterior al anuncio. Parece que el propio ministro de Trabajo desconocía tanto el problema como la medida propuesta. Se ha optado por elevar la edad de jubilación a los 67 años, sin distinguir entre profesiones, en vez de incentivar de verdad la jubilación tardía voluntaria. Todo ello en un país en el que la edad de jubilación efectiva es menor que la legal, está en 63.5 años, debido a la práctica perniciosa de las prejubilaciones. En algunos sectores existen prejubilados de 52 años. Esta práctica ha de penalizarse fiscalmente, pues el prejubilado agota los períodos de prestación por desempleo como si fuese un parado, con el consiguiente coste para las arcas públicas ¿O tendrán los albañiles que seguir trabajando hasta los 67 para sufragar a los prejubilados de actividades más cómodas quince años más jóvenes? Aún así, de nuevo, la medida tiene un menor contenido del que parece a primera vista. Comenzará a aplicarse en el 2013 y el aumento será paulatino, de dos meses por año, hasta llegar a los 67 años en 2025 ¡Cuán largo nos lo fiáis! ¿Pensarán seguir gobernando hasta entonces?

No debe tampoco olvidarse que estos problemas en el sistema de pensiones se han anticipado sobre lo previsto por la mala política económica general del gobierno. La caída del número de cotizantes a la Seguridad Social ha sido dramática tras el estallido de la crisis. Esto permite relacionar el anuncio de las pensiones con la tercera noticia del viernes, los datos sobre el mercado de trabajo de la EPA del cuarto trimestre de 2009. En esto, la simple enumeración de algunos datos exime de todo comentario. Hay ya en España 4 300 000 parados, de los cuales un millón y medio son parados de larga duración. Durante 2009, el paro aumentó en 1 100 000 personas. La tasa de paro ronda el 19%, duplicando la de la Unión Europea. Para los jóvenes menores de 25 años la tasa es del 39% y para los inmigrantes del 29´7%. Hay 1 200 000 hogares con todos sus miembros en paro. De los empleos existentes, un 25% son temporales. En fin, ¡como para presumir de la defensa de los derechos de los trabajadores!

De cara al futuro inmediato, un problema añadido lo constituye la falta de credibilidad del actual gobierno. Para que las medidas de política económica sean eficaces, es necesario que los ciudadanos confíen en sus gobernantes. La desinformación, el engaño y los repetidos errores no favorecen precisamente la credibilidad. Por otro lado, la crisis española no es sólo económica, también tiene un componente institucional ¿Cómo separarla del coste de un Estado autonómico mal diseñado y de las ineficiencias de todo tipo que genera (falta de políticas comunes, descoordinación, ruptura del mercado interno, costes administrativos, cajas de ahorro regionalizadas, deficitarias televisiones autonómicas, menor movilidad de las personas por la discriminación lingüística…)? ¿Puede un gobierno que ha promovido activamente todo esto corregirlo ahora? ¿Puede hacerlo el gran partido de la oposición, que más bien parece la otra cara de la misma moneda, coautor de los desmanes recién enumerados? Corresponde a los ciudadanos demostrar a unos y otros que su voto no está cautivo. Sólo así será posible el cambio radical que necesitamos, al que no deben ser ajenos ni el sistema electoral ni la propia Constitución.